Buch-Cover
Verlag Murmann, Hamburgo 2020

Reseña

„Nadie posee el derecho a la prosperidad, pero cada uno tiene derecho a tener una vida digna.” Con estas palabras el Ministro de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania,  Gerd Müller, puntualiza lo que de desea expresar en su publicación.



Con optimismo sabe que en efecto los desafíos del futuro son enormes, pero “aún son solucionables”. Desde su punto de vista, un mundo sin hambre es posible.

De lo que expresa el Ministro Müller, mucho es deseable, pero quizás un tanto idealista. Por ejemplo al anhelar una nueva naturaleza humana que necesariamente armonice el hacer y el ser de la especie con los recursos limitados de la tierra y las demandas del sistema climático. “Comprender que el sentido de la vida y lo que hace al éxito es menos  material y se debe justificar de forma distinta. Se hace necesario vivir valores como la satisfacción, la gratitud y el sentido de comunidad de forma distinta.”

Su análisis

El idealismo del Ministro Müller sorprende aún más cuando en las aproximadamente 200 páginas de su libro, describe y analiza con claridad el estado de nuestro mundo en sus aspectos sociales y ecológicos, la enorme desigualdad en la distribución de bienes entre países industrializados y países en vía de desarrollo y la que internamente se presenta en estos últimos.

El autor hace eco de otros temas como el elevado consumo de recursos en los ‘Estados de bienestar’, el enorme crecimiento demográfico global, el drama de los refugiados, la deforestación de las selvas para el cultivo de palma de aciete y soja, las consecuencias devastadoras del cambio climático y las condiciones de explotación laboral.

Alternativas

Si bien el Ministro Müller elogia a Alemania por ser el segundo mayor donante en las regiones de crisis en el mundo, no reprara en escribir: “Nuestra prosperidad y muchos productos del consumo diario se basan en la explotación del hombre y la naturaleza en países lejanos.”

Müller hace énfasis en África, que para él es “fascinación y desafío a la vez”. Y propone alternativas: reciclaje en vez de exportación de basura; impedir la importación de soja producida en áreas taladas y quemadas, que una vez fueron selva tropical; adoptar una ley de cadenas de suministro, entre otras propuestas que reclama legítimamente.

Proyectos y participación

En su libro, el Ministro Müller no se limita a la “gran política”. A partir de dos proyectos concretos muestra al lector cómo puede comprometerse y participar en el cambio: Con el proyecto “1000 escuelas para nuestro mundo”, se hace posible la construcción de escuelas con aproximadamente 50.000 euros cada una. Con la “alianza por el desarrollo y el clima”, se adquieren ‘certificados o bonos climáticos’ para financiar proyectos concretos en este campo. Aun cuando se trata de contribuciones financieras, ambas iniciativas ofrecen la oportunidad de ocuparse del sentido y la importancia de la educación y la protección del clima. No sobra añadir que también existen proyectos que ofrecen otras formas de  comprometerse y participar, como las iniciativas de comercio justo.

¿Y la pandemia?

Con texto e imagen, Gerd Müller entrega sus impresiones personales de los viajes realizados a lo largo de su ministerio, haciendo del libro un documento auténtico e interesante. Al terminar el manuscrito en febrero 2020, apenas iniciaba la pandemia de Coronavirus en Alemania, de ahí que sólo se refiera a ésta ligeramente. En una siguiente edición de su libro –esta es ya la tercera- no sobraría que expresara su punto de vista acerca de esta crisis mundial. Entre otros, enfocándose en cómo los países con suficientes recursos financieros, que comprenden una minoría poblacional, se ‘aseguraron’, gran parte de la producción de vacunas a precios elevados.

En todo caso, para los interesados en los temas de la supervivencia de la humanidad, el libro del Ministro de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, Gerd Müller, es una lectura provechosa.

Traducción adaptada del original de Peter Esser